Las maestras deciden empezar en primer grado e inicios del segundo, por los conocimientos; esto equivale a la “enseñanza” del conteo y la representación simbólica convencional; en segundo grado e inicios del tercero continúan trabajando con las actitudes, habilidades y destrezas, que identifican con el dominio- por parte de los niños- de “ lo aprendido” a través de la repetición ( y en todo caso también refiere a una ampliación del rango numérico); finalmente, dejan para tercer grado el espacio para la utilización de lo aprendido en situaciones y contextos diversos, que es equivalente al planteamiento de problemas.
No obstante, esta participación de la definición de competencia, es importante señalar el desarrollo de actitudes involucrando en la definición que desdibuja en el trabajo sobre el campo de pensamiento matemático, porque se considera que las actitudes se atienden en otros campos. (Fuenlabrada,2009, p.12)
Es fundamental que la enseñanza se ocupe
de propiciar en los niños actitudes frente a lo que desconocen, como lo es la
actitud de búsqueda de la solución de un problema, en lugar de esperar que
alguien (su maestra) les diga cómo resolverlo. (Fuenlabrada,2009, p.13)